Como casi siempre, o como nunca, este blog se queda siempre a medias. Como casi todo o como casi nada. Esa disparidad de realizar y no finalizar absolutamente nothing. Siempre hay una excusa, una variable X o Y que impide que el cometido se lleve a cabo. Siempre un problema, una necesidad externa que subordina lo actual al más tarde. Algo que limita el presente para alejarlo en el futuro. Y ocurre como un logaritmo que tiende a infinito. Inquietudes, ambiciones, esperanzas. Inicio y final, pero sin llegar a finiquitarse. Como una pausa, como un pisar embrague para frenar en la cola de un peaje, en una retención. Es el fenómeno de la distracción por antonomasia la que relaja la mente, adormeciéndola, hasta variarle la dirección hacia otra cosa distinta. Y de ahi, a otra historia. Como ahora, como antes, como después. Así que, como vulgarmente se dice, a otra cosa, mariposa.

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